martes, 14 de agosto de 2018

Casa de las cinco Torres




La casa de las Cinco Torres es un conjunto homogéneo de inmuebles situado en la Plaza de España, en la ciudad de Cádiz (España). Se trata de cinco casas diferentes levantadas sobre una manzana de grandes proporciones, que se construyeron hacia 1771 y son de estilo barroco, de transición al neoclásico.

Descripción
 
Está formado por las fincas números 5-D, 6, 7, 8 y 9 de la Plaza de España en la ciudad de Cádiz. A pesar de ser fincas independientes forman un conjunto de carácter homogéneo, presentando características singulares. Cada casa cuenta con cuatro plantas, un pequeño patio interior y torre. Los cuerpos de las fachadas se separan por medio de cornisas y, a ellos, se abren vanos formando balcones y cierros, menos en la planta baja, donde se abren ventanas.

Todas las casas tenían portada, aunque actualmente faltan las de los números 5D y 6. Eran iguales y ocupaban los dos primeros cuerpos, resolviéndose mediante un vano rectangular sobre el que va un balcón, enmarcándose el conjunto por dos pilastras de capitel toscano que recorren ambas plantas y cuyos fustes se decoran con pinjantes bajo los capiteles. Los antepechos se decoran con pináculos de murete mixtilíneo en donde van los pinjantes. Los patios, pequeños, se resuelven con galerías.

Todas las torres son de planta cuadrada, del tipo garita, a excepción de la casa número 5-D, que es poligonal. Hacen línea con la fachada, elevándose un piso, e integrándose en ella al curvarse la cornisa de la última planta hasta alcanzar la base de los balcones de las torres. Estas se unen a los pretiles por muretes mixtilíneos con pináculos. El cuerpo se remata por cornisas, sobre las que va un antepecho liso con pináculo, rematado en perfil mixtilíneo en cada esquina. La torre situada en el edificio que hace esquina lleva en ésta dos pilastras de capitel toscano que conjuntan con las demás que van en las restantes plantas inferiores.

Las garitas ocupan el centro de las azoteas y son de madera, recubiertas por chapas de zinc. Son de tambor octogonal y se rematan por cornisa, abriéndose alternativamente en sus caras vanos rectangulares. Las cupulillas se coronan por remates decorativos.

                                                                      josemanuelpbrana@gmail.com


 

viernes, 10 de noviembre de 2017

La Torre Tavira




La Torre Tavira es una torre vigía y punto de mayor altura de la ciudad de Cádiz, a 45 metros sobre el nivel del mar. Se encuentra situada en la Casa-Palacio de los Marqueses de Recaño (actual Conservatorio de Música de Cádiz) y fue construida en el siglo XVIII en estilo Barroco. Designada torre vigía oficial del puerto gaditano en 1778 por ser la de más alta cota, recibe el nombre de su primer vigía, el teniente de fragata D. Antonio Tavira.

Actualmente alberga la Cámara Oscura, una de las atracciones turísticas más simbólicas de la ciudad de Cádiz, así como dos salas de exposiciones y un mirador, desde el cual puede admirarse todo el casco histórico de la ciudad.


La Cámara Oscura se inauguró en 1994 y está compuesta por un sistema óptico que refleja en una pantalla blanca las escenas que tienen lugar en el exterior en tiempo real. Las salas de exposiciones muestran a través de paneles informativos el desarrollo de la ciudad de Cádiz y su historia en general y de la Torre en particular durante los siglos XVIII y XIX. Pueden admirarse también el catalejo original y el libro diario del vigía, así como fotografías del siglo XIX y actuales que muestran los cambios sufridos en la ciudad durante el último siglo.

 

Descripción

Se levanta sobre el ángulo izquierdo de la fachada principal. Se compone de un alzado de tres cuerpos, el primero, en sus cuatro caras presenta un amplio vano geminado con rosca moldurada, ménsulas en las claves y parteluz de columna de mármol en el centro. El segundo está constituido por tres líneas de cornisas, siendo la intermedia de mayor vuelo y decorada con mútulos y la última cubierta con teja árabe. Tanto la rosca de los arcos, como las cornisas y línea imposta se encuentran pintados en color almagra. En la zona central del tercer cuerpo se abre un vano adintelado, asimismo, el paramento liso se encuentra decorado con motivos pictóricos, también de color almagra, donde se aprecia grandes pinjantes que simulan colgaduras.

El interior de la torre muestra una escalera que arranca desde la planta baja, y llega hasta la terraza. Es de destacar el mástil que cruza las cuatro plantas para elevarse sobre el nivel de la torre.


Historia de la Torre del Vigía

El puesto de vigía en Cádiz tuvo varios emplazamientos. Primero en el barrio de Santa María, en la casa entonces conocida como la del Padre Calderón, su propietario. Pasó después a la calle de San Pablo, esquina a la actual de José Cubiles, en el barrio de la Viña, que por ese motivo se conoció como la "casa de las banderas". Deésta pasó a lo que hoy es plaza de San Antonio, esquina a la actual calle de Buenos Aires. Posteriormente se cambió a la plaza de Viudas esquina a Marzal. Los frecuentes cambios de emplazamiento obedecían, sin duda, a que ninguno de los citados reunía las adecuadas condiciones para el servicio, lo que se logró al trasladarse en 1778 a la entonces calle de las Bulas. Sus primeros vigías oficiales fueron los Tenientes de Fragata D. Antonio Tavira y su hijo, D. Aurelio Tavira, de los que la torre tomó nombre, sucediéndole a su muerte el Alférez de Fragata graduado D. Antonio García.

Desde la Torre Tavira se divisaban, además de todas las azoteas gaditanas, Puerto Real, El Puerto de Santa María, Rota y Sancti Petri. Cuando el horizonte está nítido, se vislumbra la costa africana. Su campo visual se extiende a más de 100 km.


La Torre del Vigía era una dependencia de Marina a las órdenes del capitán general del Departamento y, en lo referente a la plaza de Cádiz, se hallaba a las inmediatas órdenes del comandante del Tercio Naval. Tenía imprenta, que editaba el Parte Oficial del Vigía, órgano del movimiento de buques y de la importación y exportación, tanto de las colonias de ultramar como del extranjero. Poseía siluetas de todos los buques de la Armada y un archivo de partes oficiales. También contaba con un telégrafo que se comunicaba con la Capitanía General en la Isla de León.

A mediados del siglo XIX la Torre del Vigía dejó de pertenecer a Marina y pasa a depender de la Corporación de Prácticos. Ésta entregó en depósito a la Biblioteca de Temas Gaditanos, en diciembre de 1975, los partes de vigías para consulta de quien lo desee.


 

miércoles, 18 de enero de 2017

Casa de las Cadenas







La Casa de las Cadenas de Cádiz es una casa palacio del siglo XVII, situada en el casco histórico de la ciudad de Cádiz, que constituye actualmente la sede del Archivo Histórico Provincial de Cádiz. Fue completamente reformada en el año 1987 por los arquitectos Cruz y Ortiz (Antonio Ortiz y Antonio Cruz), para albergar la sede del Archivo Histórico Provincial de Cádiz.

Antiguamente era la casa particular de un comerciante del siglo XVII, el portugués D. Diego Barrios de la Rosa. Su historia es, cuanto menos, singular: fue construida en homenaje al Santísimo Sacramento a raíz de los sucesos ocurridos durante la procesión del Corpus de 1692.

En sus tres siglos de vida no solo ha sido vivienda particular, también ha sido utilizado como una tienda de tejidos, un hotel, un restaurante, un convento y un almacén.

Situación

Se encuentra situada en la calle Cristóbal Colón número 12, en el centro del casco histórico de la ciudad. Se construyó en el año 1693, siendo su promotor, don Manuel de Barrios. Constituye un ejemplo emblemático del tipo de casa señorial gaditana conocida como de Cargadores de Indias, es éste un noble edificio de cuatro plantas de altura que se organiza en dos cuerpos según una solución compositiva habitual en Cádiz: las dos primeras plantas están construidas con la clásica piedra ostionera de la zona, a manera de zócalo de base de todo el edificio, mientras que las dos plantas superiores quedan revestidas por convencionales paramentos acabados en color blanco.

Portada

Cuenta con una espléndida portada barroca labrada en mármoles italianos traídos de Génova que contrasta con la sencillez de su larga fachada, de trazado algo curvo siguiendo la alineación de la calle. Es obra de los hermanos Andreoli.



Se trata de una portada que basa su estructura en dos parejas de grandes columnas salomónicas con capiteles corintios que flanquean la puerta de acceso y soportan un estrecho y alargado balcón con balaustrada de piedra, focalizando la atención de todo el edificio. Un segundo cuerpo de esta portada se centra sobre el anterior en un hueco al que se le adosan a cada lado pilastras pareadas de orden jónico con decoraciones en relieve a base de guirnaldas y rostros infantiles. Se remata la composición con un original frontón curvo en cuyo tímpano se despliega una decoración menuda con figuras de ángeles que centran un motivo eucarístico.

Torre

Otro elemento singular de este importante edificio es su torre-mirador, construida por el arquitecto italiano Jacobus A. Ponzanelli. Elemento característico de las construcciones gaditanas que aparecen a finales del siglo XVII y adquiere personalidad propia durante la siguiente centuria. Convertida en un elemento de prestigio de los prósperos comerciantes gaditanos de la época, la correspondiente a esta Casa de las Cadenas presenta influencias del estilo neoclásico y se resuelve con altas pilastras de orden toscano que contribuyen a aumentan la esbeltez de su figura.

Interiormente cuenta con la escalera principal con una bóveda encamonada y un bello patio sobre cuatro columnas cuyo cuerpo superior se cierra mediante una galería acristalada.

Sede del Archivo Histórico Provincial de Cádiz

Creación

El Archivo Histórico Provincial de Cádiz fue creado por el Estado Español el 6 de marzo de 1975, aunque desde 1972 venía funcionando de manera provisional en un local situado en la planta baja de la Diputación Provincial. En Mayo de 1987 se trasladó al edificio conocido como "Casa de las Cadenas" situado en la calle Cristóbal Colón, de Cádiz, que el Ministerio de Cultura había comprado en 1980 con el fin de destinarlo a la sede del Archivo.

Fue inaugurado oficialmente el 2 de mayo de 1991 por el Presidente de la Junta de Andalucía. En la actualidad forma parte del Sistema Andaluz de Archivos y su gestión se rige por el Convenio de colaboración firmado entre el Ministerio de Cultura y la Junta de Andalucía el 21 de mayo de 1994.

Misión

La misión que tiene el Archivo Histórico Provincial de Cádiz en particular y todos los Archivos del mundo en general no es otra que, recoger, conservar y poner a disposición de los ciudadanos los documentos producidos por la Administración pública en el ámbito de la provincia. Ellos suponen el testimonio de nuestra historia y de la actividad de la sociedad, y sobre ellos descansa en buena medida nuestra identidad cultural. Por ello, el Archivo es el responsable de la conservación del Patrimonio Documental, que todos los ciudadanos tienen derecho a conocer y disfrutar.

Titularidad
 
El Archivo Histórico Provincial es una institución de titularidad estatal y gestión autonómica, desde que ésta fuera transferida a la Junta de Andalucía. Por ello, forma parte tanto del Sistema de Archivos del Estado como del Sistema Andaluz de Archivos. Orgánicamente depende de la Consejería de Cultura, Dirección General de Instituciones del Patrimonio Histórico, y de su correspondiente Delegación Provincial.

Fondos
El Archivo es una institución creada para ser la receptora de la documentación histórica de la provincia. Cuenta con unas 105. 000 unidades archivísticas (entre libros registros, cajas archivadoras y otros soportes), que se corresponden con 130 archivos distintos, públicos y privados, que ocupan más de 16 kilómetros de estanterías.

Depósito del Archivo Histórico Provincial de Cádiz

Su punto fuerte son los protocolos notariales. Alguno de ellos cuentan con más de cien años de antigüedad. Además posee colecciones facticias de planos y fotografías, actualmente en proceso de catalogación. Junto a esto, y de acuerdo con la legislación vigente, alberga más de sesenta fondos correspondientes a distintos organismos de la Administración General, tanto del Estado como de la Junta de Andalucía, así como de la Administración Institucional y Corporativa.

Posee además diversos archivos privados, que ingresaron bien por compra, donación, depósito o expropiación. Cuenta así mismo con microfilm de complemento de otros archivos de interés para la historia de nuestra provincia. El Archivo no es una institución cerrada: antes al contrario y gracias a su gran capacidad de depósito continua abierto a la recogida de fondos, tanto de los organismos que ya remitieron parte de su documentación como de aquellos que aún no lo han hecho.

Para acceder a este masa documental, que supera en el día de hoy las sesenta mil unidades (entre libros y legados), se cuenta con una amplia serie de instrumentos descriptivos: inventarios, catálogos, índices y base de datos.

Así mismo posee una biblioteca especializada en archívistica, historia local, de las instituciones y de América, así como un amplio número de revistas especializadas. Existe el préstamo bibliotecario exclusivamente a los investigadores del Archivo.

Infraestructura

El Archivo Histórico Provincial de Cádiz cuenta con tres grandes áreas perfectamente delimitadas y diferenciadas.

La primera área es la de acceso libre al público. En ella nos encontramos el salón de actos (que puede ser utilizado como sala de exposición), sala de lectura, mesas de trabajo y los diferentes despachos(dirección, personal técnico y secretaría)



La segunda área es la denominada área de trabajo, formada por muelle de descarga, sala de fumigación, taller de restauración, área de laminación, laminadora automática, mobiliario e instrumental auxiliar, área de análisis y trabajos manuales, maquinaria e instrumental para análisis y restauración manual de la documentación, área de reintegración mecánica, reintegradora, maquinaria e instrumental auxiliar, área de encuadernación, maquinaria para encuadernar, sala de clasificación y laboratorio de microfilm (dotada de cámara planetaria, reveladora y duplicadora)

La tercera y última área es la llamada área de los depósitos. Abarca un total de 1. 771, 89 metros cuadrados. La torre A tiene 5 plantas y la torre B tiene 4 plantas. También nos encontramos con los depósitos c1 y c2 situados sobre la sala de lectura y oficinas.

Servicios

El Archivo ofrece diversos servicios con el objetivo de poner a disposición de los ciudadanos y de sus necesidades el Patrimonio Documental de la provincia. En él existe una información de primera mano, necesaria para la investigación, el estudio, la cultura y la propia actividad de las personas en su relación con la Administración y con los demás ciudadanos. Carta de servicio
 
Consulta de documentos - Si necesita consultar algún documento que se encuentre en la sede del Archivo tiene varias vías. La primera es presenciarse en el Archivo, o si lo prefiere puede contactar mediante correo electrónico, código postal, fax o teléfono.

Reproducción de documentos - El Archivo cuenta con los últimos equipos de reproducción de documentos, ya sea fotocopia o fotografía digital. Depende de cual sea el estado de conservación del documento se podrá utilizar uno u otro sistema, o los dos si fuera necesario. A excepción de los protocolos notariales, que sólo y exclusivamente podrán ser fotografiados.

Con carácter general el acceso a la documentación es libre, aunque quedan excluidos de la consulta pública aquellos documentos que contengan datos cuyo acceso este restringido por ley.

Biblioteca del Archivo Histórico Provincial de Cádiz




Visitas guiadas - El Archivo Histórico Provincial de Cádiz ofrece la posibilidad de realizar una visita al edificio y llevar a cabo un recorrido detallado, con explicaciones precisas, por todas las instalaciones. El tipo de público que realiza estas visitas es muy variado, desde asociaciones de vecinos hasta institutos. La visita hay que concertarla con antelación, mediante un formulario que hay que rellenar y que se encuentra en la página web del Archivo o si se prefiere por vía telefónica. Los días asignados para este evento son los Martes. La duración media de la visita va desde los 60 hasta los 90 minutos.

Fondos y colecciones bibliográficas - Si se desea acceder a la biblioteca del Archivo para consultar un documento determinado, debe saber que la entrada a los fondos del Archivo es libre y gratuita, tal y como se estipula por ley. Sin más requisito que la identificación mediante el Documento Nacional de Identidad o pasaporte.

Documento destacado del mes - Todos los meses el Archivo Histórico Provincial de Cádiz elige un documento destacado, de entre los miles de archivos que se encuentra custodiado en el centro, con la intención de exponerlo durante todo un mes en sus vitrinas para que quien lo desee pueda verlo. La mayoría de veces se aprovecha la celebración de un aniversario para elegir tal o cual documento en un mes determinado.

Jornada Provinciales de Archivos - Se celebra una vez al año, siempre con sede en el Archivo Histórico Provincial de Cádiz. Se trata temas de interés para el mundo de los archivos y sus asistentes son integrantes de la administración autonómica, local, universidad y otros estamentos.

Catalogación
 
Bien de Interés Cultural, el edificio está catalogado como Monumento, y así aparece publicado en el BOE en el año 1985.

 
                                                                                                                josemanuelpbrana@gmail.com
 

sábado, 6 de agosto de 2016

Casa del Almirante





La casa del Almirante es una casa-palacio de Cádiz, España, producto del comercio indiano de la ciudad, situada en la plazuela de San Martín, fue mandada construir a finales del siglo XVII por la familia del almirante de la Flota de Indias, Diego de Barrios. Del exterior destaca la magnífica portada de mármoles de Génova, salida del taller de los Andreoli y montada por el maestro García Narváez. El patio columnado, la escalera bajo cúpula elíptica y el salón del piso principal dan aún muestras de su nobleza.

Se trata de una casa-palacio de estilo barroco. En la grandiosa fachada, modificada por el hijo del constructor, Ignacio de Barrios, sobresale la portada de mármoles rojos y blancos, con dos cuerpos: el inferior con cuatro columnas pareadas de orden toscano y el superior con un balcón enmarcado por columnas salomónicas y frontón curvo con el escudo familiar, además de otros adornos propios del estilo. En la parte superior dos torres miradores con pilastras rematan el conjunto.

En su interior son dignos de mención: el salón principal, de planta irregular con el escudo familiar pintado en el techo y el patio, de arcos apuntados sobre columnas toscanas; una cúpula elíptica sobre pechinas cubre la escalera.

En 2008 comenzaron las obras para acondicionarlo como hotel de gran lujo.

Descripción

El inmueble presenta forma irregular y un alzado de cuatro plantas. Su disposición interior está centrada por un patio en torno al cual se distribuyen las diferentes dependencias. La zona baja destinada para almacén, la segunda o entreplanta a oficinas, a continuación la planta noble que habitan los propietarios y la cuarta utilizada para vivienda del servicio.

Zaguán y patio

Se accede al interior del inmueble a través de un amplio zaguán que comunica directamente con el patio. Este se encuentra descentrado hacia su lado derecho respecto a la entrada, tiene planta rectangular y está formado, en dos de sus lados, por galerías que descansan en dos arcos de medio punto sobre columnas de capitel toscano y cimacio superior, ambos realizados en mármol rojizo importado de Génova. Los arcos están decorados con molduras geométricas y ménsulas en la clave con motivos vegetales. El tercer frente del patio presenta la misma arquería pero adosada al muro, en el que se abren dos vanos adintelados cubiertos de reja. El cuarto lado que conforma al patio se corresponde con un muro de medianera en el cual se abren balconadas a la altura de la primera planta. Sobre estas arcadas que conforman los tres lados del patio, se levanta una amplia y moldurada cornisa sobre la que se eleva la fachada de la planta noble del edificio.

Esta presenta en cada frente dos vanos adintelados o balcones, enmarcados con molduras planas rectangulares y ménsulas en la clave. Entre los citados vanos se adosan al muro pilastras que conectan con otra cornisa superior sobre la cual se levanta un pretil que delimita una azotea, compuesto de pilares que alternan con antepecho de hierro. El cuarto piso se encuentra retranqueado respecto a los anteriores, en sus muros se abren vanos adintelados, asimétricos y de diferentes medidas.

En un lateral del patio se ubican dos brocales de pozo, ambos realizados en mármol blanco. Cada uno de ellos presenta planta ochavada [1], cuatro de sus ocho paños se decoran con relieves de mascarones que alternan con otros cuatro con el paramento liso.

Escalera

El acceso a la planta principal se realiza a través de una escalera monumental, de tipo conventual que parte de la galería que conforma al patio en su costado izquierdo. Se resuelve en una caja rectangular cubierta con bóveda ovalada sobre pechinas, decorada con gallones de yeserías que convergen en un florón central, asimismo, las pechinas muestran cartelas y decoración vegetal. La escalera se compone de dos tramos, con peldaños de mármol y baranda de madera de caoba torneada. Bajo el primer tramo se dispone una estructura abovedada centrada por una columnilla de mármol.

Estancias

Las distintas dependencias conservan su estructura original, cubiertas con sencillas techumbres de viguerías de madera, salvo la estancia que se abre paralela a la fachada principal, en la planta noble, que se cubre con techo raso de yeso en cuyo centro aparece, pintado al fresco, el escudo de armas de la familia, rodeado de cintas y motivos vegetales. Fachadas exteriores

En el exterior el inmueble presenta tres fachadas. La fachada principal se abre a la plaza de San Martín, los muros del primer y segundo cuerpo y los ángulos del tercero están realizados con piedra ostionera [2]. El resto de la fachada se encuentra actualmente enfoscada y pintada de color almagra. Consta de un alzado de cuatro plantas separadas mediante cornisa, salvo las dos primeras que están englobadas en una sola. La tercera planta que se corresponde con la zona noble es de altura superior a las del resto del edificio.

La fachada está ordenada mediante un eje de simetría centrada por la portada. Todos los vanos son rectangulares, los de la planta baja de acceso y los restantes en forma de balcones cubiertos con antepecho de hierro. La cuarta planta presenta dichos vanos con ménsulas en la clave y flanqueados por pilastras pareadas de orden toscano, cuyos fustes se decoran con esgrafiados imitando fábrica de ladrillos. Sobre este último cuerpo, en los extremos de la fachada, se elevan dos torres-miradores, sus plantas rectangulares repiten la misma disposición de la cuarta planta. Portada principal

La portada destaca por su monumentalidad. Está realizada en mármoles rojizos de diferentes tonalidades importados de Génova. Consta de dos cuerpos, el primero ocupa la zona central de las dos primeras plantas del edificio. Se compone de un vano adintelado, con marco moldurado, flanqueado en sus laterales por sendas columnas pareadas de orden toscano, sobre altos pedestales y un cuerpo central troncocónico decorado con incrustaciones, sobre los que descansa el voladizo del balcón superior del segundo cuerpo, dispuesto con antepecho de balaustres de mármol blanco.

La zona superior de la portada se dispone en torno a un vano central, adintelado, con marco moldurado, flanqueado con columnas salomónicas y sendas pilastras terminadas en roleos [4]. En la zona superior remata un frontón curvo partido, en cuyo tímpano alberga el escudo de armas de la familia. Termina la portada una decoración compuesta de motivos vegetales y flameros. Protección

Declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de monumento, publicado en el BOJA 87/2005, de 6 de mayo de 2005.

                                                                                                                                                                                                                                            josemanuelpbrana@gmail.com

                                                                                                                                         


miércoles, 8 de junio de 2016

Casa de las Cuatro Torres






La casa de las Cuatro Torres está situada en el corazón del barrio de San Carlos de la ciudad de Cádiz (España). Es, en realidad, un conjunto armónico formado por cuatro casas. Juan Clat Fragela, comerciante sirio establecido en la ciudad, fue el promotor de este edificio, levantado entre 1736 y 1745. Consciente de la singularidad de su proyecto, Fragela renunció a parte del solar que poseía para dejar un espacio libre ante la construcción y lograr así una mejor visión del conjunto.
 

Descripción

El edificio sigue el esquema característico de las casas de cargadores a Indias y conserva muchos rasgos significativos del barroco gaditano del siglo XVIII, circunstancia que llamó la atención de Eugène Delacroix durante su estancia en la ciudad, como testimonia el apunte que realizó de su fachada.

El diseño arquitectónico tiene la singularidad de ofrecer una torre en cada una de las cuatro esquinas. Estas torres forman, sin lugar a dudas, el conjunto más logrado y de mayor monumentalidad de todas las torres realizadas en Cádiz. Las cuatro casas se levantan a partir de una planta rectangular dividida en cuatro solares, con fachadas de idénticas características, de tal modo que, aunque se trate de cuatro casas independientes, se ofrecen como un conjunto unitario de cara al espectador. El conjunto es de gran sobriedad a excepción de la decoración a base de pilastras pareadas, con superposición de órdenes en cada uno de sus cuerpos, que se corresponden con el de las torres.

Sobre los ángulos se levantan cuatro esbeltas torres miradores. Tipológicamente, forman parte del grupo de torres de garita, al ser este último elemento el que sirve para dar salida a la escalera que sube a la terraza de la torre, además de ser observatorio, desde donde se ve el horizonte, ya que la escalera de caracol por donde se accede a la terraza se prolonga por el interior de la garita y termina en un sillín, donde el dueño, a través de unos pequeños óculos, introducía el telescopio.

Los motivos arquitectónico-decorativos que atan a las torres con las cornisas y las divisorias de las fincas son de gran belleza, con dibujos de lacería en almagra roja, que se repite en otro elemento de la construcción.

Cada una de las casas se organiza en torno a un patio, al que se abre una escalera por medio de una triple arcada sustentada por columnas de mármol.

La Casa de las Cuatro Torres está declarada Monumento, en virtud al Decreto 1004/1976 de 2 de abril.

 


domingo, 13 de marzo de 2016

Casa Aramburu



En los siglos XVIII y XIX existieron en Cádiz una serie de pequeñas bancas dedicadas a financiar el floreciente comercio local con América. Una de ellas, la Banca Aramburu sobrevivió hasta mediados del siglo XX. Parece ser que los últimos representantes de la familia Aramburu, propietaria de la entidad, (los hermanos Maria Luisa, Micaela y Álvaro) vivieron primero en el palacio de la gaditana calle Veedor, 3, antes de mudarse al edificio situado en Plaza de San Antonio 1, última sede de la Banca. Esta casa palacio de bella presencia es de propiedad privada, de estilo ecléctico-historicista (según google), tiene añadidos modernistas en su fachada, además de otros elementos que la hacen distinta a las demás casas señoriales de Cádiz. Nosotros tuvimos la oportunidad de conocer su interior –parcialmente- el fin de semana grande del Bicentenario, con motivo de su apertura al público para mostrar la exposición Cádiz-Preview.


En 1947 el Banco de Bilbao adquirió varias entidades financieras, entre ellas la Banca Aramburu Hermanos de Cádiz, con sede en este edificio de Plaza de San Antonio, 1. La casa tiene cuatro plantas. Su portada es adintelada y ocupa las plantas baja y entresuelo, con un balcón principal. La planta superior se remata con una galería de arcos de medio punto sobre pilares, recubierta en fachada con azulejos azules y amarillos y con balaustrada. Su fachada da también a un callejón lateral. Fue construida en el siglo XVIII y renovada a principios del XX por el arquitecto Juan Cabrera Latorre. Cuenta con una espectacular escalinata en curva.

El Museo de Cádiz (Plaza de Mina) entre sus muchas obras alberga un bello retrato de Micaela Aramburu (1895-1982), pintado por Zuloaga en París en el año 1928, ciudad a la que acudió la joven para ser inmortalizada por el artista. El cuadro fue cedido al Museo hace algunos años tras su muerte. Mi tía Manoli dice recordar a Micaela Aramburu –durante la guerra civil- muy alta, vestida de enfermera, visitando en sus casas a los heridos llegados del frente.


Con motivo de la celebración del Bicentenario de la promulgación de la Constitución de Cádiz, durante los días 17 al 19 de marzo, la casa Aramburu ha abierto sus puertas al público para el Encuentro de Jornadas Culturales Contemporáneas “Cádiz Preview”. El evento es una iniciativa del colectivo Sinmurallas, que pretende mostrar la obra de jóvenes creadores y artistas gaditanos.
Muebles, cerámica, ropa, bolsos, esculturas, fotografías, chocolate (Pancracio), cuadros y algas marinas, entre otros productos, se expusieron al público en las habitaciones de las plantas segunda y tercera de la bella Casa Aramburu, incluyendo una de las cocinas de la casa. En la planta baja, entrando a la izquierda, el salón existente se adaptó para música y actuaciones en directo dedicadas a la fiesta de San Patricio. Las colas fueron constantes durante los días que duró la muestra. Fue una grata sorpresa poder entrar en la casa que más contribuye a la belleza de la Plaza de San Antonio.





domingo, 7 de febrero de 2016

Real Fabrica de Tabacos de Cádiz





La Real Fábrica de Tabacos de Cádiz fue creada en 1741 por Felipe V y al cabo de los años se trasladó a otros enclaves. El que se conserva como edificio histórico de fábrica de tabacos de Cádiz es un gran inmueble de estilo neomudéjar que se construye en 1829 en la calle Plocia, rotulado como de Fábrica Nacional de Tabacos de Cádiz. A finales del siglo XX la fabricación de tabaco se traslada a una nave en las afueras de la ciudad, siendo remodelado este edificio para su uso como palacio de Congresos.

Historia
 
La Real Fábrica de Tabacos de Cádiz fue creada en 1741 por Felipe V, si bien es evidente que previamente, a finales del siglo XVII, ya existía actividad industrial tabaquera en Cádiz. En aquellos años su manufactura se desarrollaba en un caserón situado frente a la extinta Puerta de Sevilla, donde más tarde se construiría el edificio de la Aduana. Trabajaban unas 180 operarias que a finales de siglo eran ya 550. Este hecho singular vincula la producción de tabaco con el trabajo exclusivamente femenino. La razón no era otra que los salarios claramente inferiores que percibían las mujeres. La importancia de la factoría gaditana no sólo se debe al hecho de que fuera la pionera en la elaboración de cigarros, sino que:

(…) la manufactura gaditana cubría un importante papel para el destino de nuestra industria tabaquera. De un lado, se presentaba como modelo para todos los centros que iniciaban entonces sus andaduras. Alicante recibió de ella un inspector de labores y varias maestras encargadas del aprendizaje de las nuevas operarias. La Coruña se estableció según el modelo existente en la manufactura gaditana, e incluso Sevilla, al implantarse su establecimiento de mujeres, también recibió dos maestras y media docena de cigarreras, que ilustraron a las recién incorporadas aprendizas hispalenses.

                               José Manuel Rodríguez Godillo, La Fábrica de Cádiz, esa gran desconocida

 La Fábrica de Tabacos dieciochesca hay que enmarcarla, pues, en el desarrollo industrial, técnico y científico que propició la Ilustración en España. Al incremento de población derivada de la importante actividad económica, acompañaba el aumento y mejora de las edificaciones de la ciudad y de la calidad de vida, dotándola de centros educativos y culturales como el Colegio de Medicina y Cirugía (1748), el primero de tal clase que se funda en España; la creación del Observatorio

Astronómico en el Castillo de Guardiamarinas (1751), que posteriormente, en 1793, sería trasladado a San Fernando; Escuelas de Dibujo aritmético y geometría, etc. Los promotores de estas actuaciones eran verdaderos prototipos del espíritu de la Ilustración, como el Marqués de la Ensenada, Jorge Juan de Santacilia y, sobre todo, el Conde de O’Reilly.[1]

Después del primitivo enclave se utilizó como sede un edificio en la calle Rosario, frente al nº 69. Posteriormente, en 1829, se traslada al edificio que albergaba hasta entonces la Alhóndiga, edificio que era de propiedad municipal.[2] Su situación es de privilegio, ya que ocupa un lugar muy cercano al puerto de la ciudad, y a la entrada terrestre del istmo, protegida por las murallas. Precisamente allí, a escasos metros, se construiría la estación de ferrocarril que uniría Cádiz con Sevilla en 1861. El enlace entre las fábricas de ambas ciudades estaba por una rápida vía terrestre, y los productos elaborados en Cádiz podrían llegar a los núcleos de población más importantes de España y a las nuevas factorías tabaqueras abiertas ya en nuestro territorio: Alicante, La Palloza (en La Coruña), Madrid, Valencia, etc. Sin embargo, las guerras civiles que asolaron España durante el siglo XIX, así como la pérdida de nuestra escuadra y de la inmensa mayoría de las colonias americanas, supusieron un duro golpe para la actividad industrial al que no fue ajena la fábrica gaditana.

Esa primitiva fábrica se cerró en 1870 por orden del Ministro de Hacienda, Laureano Figuerola. Se restableció por R. O. de 17 de junio de 1871, al parecer por influencia del Ayuntamiento ante el Regente Presidente del Consejo de Ministros, Francisco Serrano, que había nacido en la Bahía de Cádiz. En esta reinauguración tuvo que ser por cuenta del Ayuntamiento de Cádiz la instalación de las maquinarias y la obra del edificio, obras de reforma que comenzaron en 1872. El Ayuntamiento cedió el edificio al Estado bajo la condición de que lo tenga mientras exista la Fábrica en Cádiz.


La Fábrica llevó una vida tranquila, hasta que en enero de 1881 y por iniciativa nuevamente del Ayuntamiento, se le da un nuevo impulso, entablándose conversaciones con la Hacienda Pública para ampliar la plantilla de obreras. El Estado acepta a cambio de que los gastos de adaptación y ampliación vuelvan a correr a costa del municipio, convenio que se firma en septiembre de 1881. Las obras costaron 734.211,69 ptas. y Hacienda acepta emplear a un total de 1958 operarias/os, más 1621 que ya existen en la plantilla, siendo finalizados los trabajos en 1885. Estas obras dieron el aspecto que tiene actualmente y que cambiaron todo el antiguo edificio excepto la zona de bóvedas. El proyecto se debe a Federico Gil de los Reyes y el resultado del proyecto fue un macizo y llamativo edificio de ladrillo visto, cerámica vidriada en cubiertas y algún detalle a mitad de camino entre las fábricas inglesas y la evocación tradicionalista. La nueva fábrica se inauguró el 27 de junio de 1887. Entre 1895 y 1897 se construyó el almacén anexo que completó la imagen que actualmente luce el edificio que alberga el Palacio de Congresos.

El Estado actúa con despreocupación, cosa poco inusual en un organismo público en la época del caciquismo político. La Hacienda Pública cede toda la gestión a la Compañía Arrendataria, la cual se muestra morosa en el cumplimiento del convenio pactado, quedando tan solo 1000 operarios, incluyendo a los mozos. También incumple el contrato moral contraído con el Ayuntamiento, por el que se comprometía a conservar al menos un 75% de la plantilla, de la mano de obra pactada con Hacienda antes de la sesión. De 2987 operarias/os que tenía que haber sólo tienen contratadas 1130 personas, un número inferior de cigarreras que las que trabajaban antes de que el Municipio hiciera el oneroso desembolso altruista para dar puestos de trabajo a la clase obrera de la ciudad. El Ayuntamiento recurre al Gobierno el 7 de noviembre de 1890, con el apoyo de más de cuatro mil firmas de vecinos de la ciudad. La respuesta fue la implantación de una maquinaria moderna para hacer cigarrillos, que recorta todavía más la plantilla de cigarreras, sin importarle para nada el daño que se hace (según consta en Cabildo de 2 de julio de 1904).

Fue una fábrica moderna, la mejor de su tiempo, con capacidad para más de dos mil trabajadoras. A finales del siglo XX, tras dejar de cumplir sus funciones fabriles, al trasladar la actividad tabaquera a una nave a la entrada de Cádiz, el edificio fue remodelado para adaptarlo a Palacio de Congresos.

El edificio
  
El edificio al que se trasladó la Fábrica de Tabacos en 1829 estaba situado en la calle Plocia. Se trata de una construcción de estilo neomudéjar, algo muy común en la arquitectura civil de la época: estaciones, mercados, plazas de toros, etc. Sus tres pisos de altura se alzan sobre una planta irregular, formando una manzana exenta. Llama la atención por el ladrillo visto, la cerámica vidriada en cubiertas y algún detalle a mitad de camino entre las fábricas inglesas y la evocación tradicionalista.

La fachada principal, de ladrillo visto, deja ver unas líneas bien estudiadas y de gran efecto que, junto al almacén, forman un conjunto que revela el carácter industrial del inmueble. El frontón de la entrada principal, con una placa de mármol, el nombre de «Fábrica de Tabacos» y que está rematado con el escudo de Cádiz, es de menor altura que el resto del edificio, al que divide en dos cuerpos simétricos. Éstos se unen al fondo del vestíbulo, donde se levanta la gran fachada sobre la que se proyecta el frontón. Ésta es más severa, si bien su elegancia viene marcada por la corrección de sus líneas. La fachada es sobria, en cuanto a decoración. Se encuentra otra placa con los años de renovación por la ciudad de Cádiz en 1883 y 1884. Debajo está el primer reloj eléctrico de la ciudad, que fue visitado a su paso por la ciudad por Thomas Alva Edison. Sobre la puerta principal se conserva el escudo barroco de la primitiva fábrica, realizado en mármol blanco en 1741.

La fachada del almacén nuevo, de dibujo diferente, también es de ladrillo fino descubierto, y en ella destaca la proporcionalidad racionalista, muy apropiada para el uso industrial al que en un principio estuvo destinado.

En el interior se observan interesantes elementos estructurales y decorativos de hierro fundido propios de la época. Sobresale el patio principal, cubierto por una gran montera de fundición acristalada. Decora las dependencias un conjunto de pinturas realizadas por artistas contemporáneos gaditanos.

En 1905, el ingeniero Antonio Muncunill hacía la siguiente descripción del edificio:





La Fábrica de Tabaco consta de planta baja, piso principal y segundo. Una parte está cubierta con azoteas y otra con teja plana vidriada, apoyada sobre un armazón de hierro formado por cuchillos sistema inglés, con sus correspondientes correas y cabrios. La puerta principal de entrada al establecimiento la cierra una elegante, sólida y bien construida cancela de hierro; a derecha e izquierda del zaguán y frente una de otra se encuentran dos pequeñas habitaciones, destinadas la primera a la portera mayor y la segunda a retretes para empleados. Está cubierto por una esbelta bóveda de cañón el mencionado zaguán, el cual comunica con el patio del vestíbulo mediante una segunda cancela de cristales. Este patio es de forma rectangular, de 12,05 metros de longitud por 4,40 metros de ancho y cubierto por una elegante montera  curva de cristales, de ligero armazón de hierro, y sirve de paso para las oficinas del Jefe, Intervención y Caja. A continuación del mismo y frente a la puerta principal, desembocan a derecha e izquierda dos escaleras de mármol, que dan comunicación con los talleres de los pisos superiores y azoteas. Sigue luego el patio central, de forma rectangular también, de 24,24 por 15,80 metros, cubierto de cristales apoyados sobre una esbelta armadura curva de  hierro. Está rodeado este patio en los pisos principal y segundo por amplias y hermosas galerías de hierro, con pavimento de baldosa de cristal, las que sirven de paso para los diferentes servicios del establecimiento, las cuales apoyan sobre elegante y ligeros pares de columnas de fundición.

                                                                                                                           Antonio Muncunil


La Fábrica de Tabacos fue el centro fabril más importante del casco antiguo. Su alta chimenea de ladrillo, la peculiar sirena y el deambular de las cigarreras llenaron de vida a la ciudad hasta hace pocos años. El desplazamiento de esta actividad fuera del centro histórico suscitó protestas ciudadanas.

El entorno

Contigua a la antigua Fábrica de Tabacos se abre la plaza de Sevilla, amplio espacio creado tras el derribo de las murallas. En su entorno se levanta la antigua Estación de Ferrocarril, diseñada en 1890 por Agustín S. de Jubera, armonioso edificio de arquitectura de hierro y ladrillo visto con elementos eclécticos. Ante su fachada principal se construyó, en 1950, la nueva sede de la Aduana, cuyo diseño responde a la estética oficial del régimen franquista, evocando las formas clásicas. Su estructura busca armonizar con el edificio de la antigua Aduana, situada en el otro extremo del puerto, dotando así de un cierre simétrico a este espacio urbano. Ante él se sitúa el monumento a Segismundo Moret, levantado en 1906 por Agustín Querol y Subirats.